domingo, 23 de agosto de 2015

Traumas de la vida: Entrevistas de trabajo




"A saber que los abogados saben poco de amor 
Y que el amor se cohibe en los juzgados"
Ricardo Arjona - Me enseñaste

Escribiré esta entrada a modo de terapia, porque hay ciertas cosas que al escribirlas y compartirlas con tu fiel audiencia y leales admiradores (ok) pesan menos. Más de algún ser humano que lea esto tendrá traumas, desarrollados temores que provienen de la más tierna infancia, como los payasos o arañas. Pero el trauma que desarrollare con ustedes, hablando en términos inexactos psicológicamente, pero con altas dosis de Coca (Cola) y exageración por el mundo, proviene de este último año y ha sido una de las cosas más horripilantes que he tenido que pasar, más horripilante que las caras después de una noche de estudios, que la caña del día domingo, que la Ena (miedo). Lo más tenebroso de la vida: entrevistas de trabajo



Y es que ES HORRIBLE.  Todo el proceso para obtener un trabajo es desesperante y odioso, sobretodo para alguien que se pone incómodo y ansioso en situaciones frente a alguien que tiene el poder de decidir cual será tu quintil para el próximo mes. 


Miedo, mucho miedo. 


Hay varias cosas por las cuales ir a una entrevista de trabajo es nada agradable ni placentero, y mucho menos una experiencia religiosa y tal vez alguno de ustedes pueda entenderlo.

Primero, mandar el mail con tu CV y notas. ¿Habrá algo más insípido que un mail a una persona que no conoces? La estructura del mail es siempre la misma, partiendo por el "Estimado". ¿Se puede estimar a alguien que no conoce y probablemente no quiera conocerte por el 4 que tienes en un ramo que esa persona considera totalmente relevante para la vida profesional mientras que uno apenas le da bola? Es que no hay nada más falso para decir que el "Estimado" (bueno, quizás cuando uno debe decir Su Señoría Ilustrísima en la corte) Y luego, el cuerpo del mail, que seguramente será lo mismo que pusiste en el asunto + adjunto notas/CV. Finalmente, el broche de oro: Saludos. Pero a diferencia del Estimado, que es eminentemente falso, el saludos intenta establecer una conexión con el receptor, una futura reciprocidad con el otro. Además, admite variantes, colocando posterior al saludos, un adjetivo calificativo como "cordiales" y "atentos" dándole vida al mail más insípido que uno envía. 
Cuando el (no) abogado recibe mi mail, totalmente emocionado de que alguien le haya enviado un CV (mentira, reciben miles y todos les mandan saludos cordiales)

Segundo, ya tras citado a entrevista y confirmado la hora a la cual fuiste convocado (que extraña y desafortunadamente coincide con algo que tienes que hacer) comienza el verdadero calvario, que es escoger como rayos vestirte. Y es que no es fácil, porque uno no quiere parecer muy formal ni muy desubicado. En mi caso, mi problema es siempre la corbata porque nunca se cual usar, ni con que camisa usarla (porque la blanca salvadora justo esta sucia y sin planchar) y a veces me he mandado unas combinaciones de ropa de las cuales no he estado orgulloso. Lo peor es estar prolijo, cosa que me es difícil porque soy lo menos prolijo con la ropa formal, siempre la tengo arrugada y el nudo de la corbata me queda medio chueco. Al final de toda la selección de la vestimenta, ves toda la ropa tirada en el piso porque te probaste todas las weas del mundo y nada te gustaba, y lo que te gustaba era poco apropiado (como llevar una camisa negra con corbata roja, muy emo pero totalmente estiloso) deciendo usar la misma combinación de siempre, fome promedio
Que viva la corbata roja camisa negra, que vivan Gerard y Billie

Tercera etapa de todo el proceso de la entrevista de trabajo, es ir a la maldita oficina. De partida, el alma optimista de uno piensa todo estará bien y el metro andará rapidísimo, entonces te tomas todo el tiempo del mundo antes de salir de tu casa. Llegas al metro y te das cuenta que el tren se detiene entre cada estación y uno va viendo la hora en el celular, sufriendo por cada minuto perdido por tu falta de previsión (social, okno). Cuando, finalmente, llegas a la estación en la que tienes que bajarte, con toda la ropa y el pelo desordenado por la horda de personas que te acompañó en el trayecto (que por razones obvias, no tienen respeto por tu presentación), y no sabes donde cresta está el edificio de la oficina, te das mil vueltas por Sanhattan (total desprecio a ese nombre) y finalmente lo encuentras, te registras en la entrada (porque nunca puedes pasar piola con tu cara de desesperación por no llegar más tarde aun), te pasan una tarjeta de entradas, subes el ascensor super moderno con los botones abajo para mayor rapidez (supuestamente), te "emperifollas" (arreglas) y llegas a la recepción, la secretaria te recibe, te pide que tomes asiento y esperes. En algún momento en que estas recuperando la respiración y viendo la hora castigandote a ti mismo por tu atraso, ella llama al abogado (sin que te des cuenta). Aquí, dentro de mi vasta experiencia, suceden dos cosas por las cuales Murphy se ríe en tu cara y te restriega su ley en la cara: si llegaste tarde, los abogados te estaban esperando puntual y apenas tienes tiempo para seguir recobrando fuerzas, en la reunión tu ves en sus caras que están algo molestos por el atraso ya que bajaron del olimpo para atender a un cabro que no tiene noción del tiempo. La otra opción es que, por milagro del santísimo, llegaste unos 5-10 minutos antes y te sientas a esperar, y es eterno, porque justo los que te iban a entrevistar se atrasaron y tuviste que esperar 20 minutos promedio (una vez esperé 40, me cago) ya aburrido de mirar las portadas de los diarios de la recepción. Después te hacen entrar a la sala donde será la reunión y te ofrecen agua/bebida/cafe. Siempre he creído que eso es una trampa, como para medir tu nivel de patudez y sometimiento a su explotación, una trampa la cual jamás me atreví a pedir, aceptando solamente el agua (con gas, siempre con gas)
Corriendo en medio de Sanhattan, santos percebes.

Empiezas saludando a todos en esa oficina, los abogados te piden que hables sobre ti (ay, podría estar hablando de lo maravilloso que soy todo el día) y tu empiezas con un "em bueno em estoy en cuarto em ponys em ramos em EM". Y las típicas preguntas:
  • "¿Que área del derecho te gusta?" JUSTO LAS QUE NO SIRVEN PARA ESTA PEGA 
  • "¿Qué área del derecho no te gusta?" JUSTO LAS QUE SI SIRVEN PARA ESTA PEGA Y TENGO PUROS 4 y 5's 
  • "¿Por qué quieres trabajar?" Para aprender  en esta área que me interesa (respuesta sincera en 1/3 de las ocasiones) Para empezar a entrar en el mundo laboral porque quiero poner en práctica lo de la u (mentira, por mi no trabajaría nunca) Por razones económicas -privilegio de pobreza- (100% verdad)  - "¿Estás dispuesto a ir en las mañanas y hacer trámites en corte?" Si, totalmente. De hecho busco algo fuera de la oficina para entender como funciona todo (TOTAL MENTIRA, YO QUIERO OFICINA NOMA') 
  • "¿Que cosas no te gustan?" Las entrevistas de trabajo
  • "¿Que defectos tienes?" MUCHOS pero diré que soy muy perfeccionista (okno)
  • "¿Que haces en tu tiempo libre?" Escalo montañas, troto en las mañanas, voy a nadar constantemente, trato de mantenerme activo durante el día. No me gusta estar encerrado haciendo nada. (VILES MENTIRAS, esta es la pregunta que siempre hacen)
  • "¿Algo más que quieras preguntar sobre el trabajo?" Em si, pero no me acuerdo. 
  • "Esperemos que te vaya bien y cualquier cosa te avisaremos por mail. Recién estamos entrevistando" Esto es sinónimo de: no te creímos tus sucias mentiras, te notabas ansiosos y no podemos con tu deslumbrante personalidad.




Quinta etapa: estrés post-traumático. Pasan dos cosas en esta etapa, puede ser que la pega realmente te gustaba y te pongas a revisar el mail para ver si te aceptaron o no, o que no quieras quedar realmente, asumiendo que no quedaste y siguiendo con la vida. Es frustrante, muchas veces crees con todo el alma -la que te va quedando- que les gustaste y obvio te van a llamar y te pagaran el doble y todo. Pero eso se derrumba con el mail "contratamos a otra persona, pero te tendremos en consideración para futuros procesos" decepción absoluta. O simplemente ni mail te mandan y eso es peor, porque te enteras por terceros quien se adjudicó el puesto y claramente eran mejores opciones que uno.

Y eso sería el trauma de las entrevistas de trabajo. Es como un cuento, tiene el inicio en que te vas introduciendo a la trama y personajes (etapa del mail) comienzan los problemas del protagonista (etapa de la ropa) y ya va llegando al climax de forma atrapante (etapa de ir a la oficina), llega el climax con el protagonista en el momento decisivo (etapa de la entrevista en si) y finalmente la historia llega a su desenlace (etapa post-entrevista) pudiendo ser un final abierto si jamás supiste que paso o uno cerrado con el mail que te confirma tu mala suerte y poco desplante en la entrevista, no te supiste vender noma' 

Desde finales del año pasado, he ido a un total de 15 entrevistas. QUINCE PO, CUANDO SE HA VISTO ESE NIVEL DE FRACASO. Por suerte, ese calvario de las entrevistas termino y me seleccionaron para una pega en la que ya llevo 3 semanas y me gusta mucho, así que todo el sufrimiento se vio recompensado. 

"Misteriosos son los caminos del Señor"

Sebastián.-

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